{"id":2219,"date":"2021-02-23T16:59:01","date_gmt":"2021-02-23T16:59:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.academiadominicanahistoria.org.do\/?p=2219"},"modified":"2021-02-23T16:59:07","modified_gmt":"2021-02-23T16:59:07","slug":"mensaje-de-la-academia-dominicana-de-la-historia-con-motivo-del-177-aniversario-de-la-independencia-nacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.academiadominicanahistoria.org.do\/?p=2219","title":{"rendered":"Mensaje de la Academia Dominicana de la Historia                                                                                           con motivo del 177 aniversario de la Independencia Nacional."},"content":{"rendered":"\n<p>En el marco del 177 aniversario de\naquel glorioso 27 de febrero de 1844, los dominicanos podemos proclamar con\norgullo que contamos con una patria robusta, firme y con inmensas posibilidades\nde superar las dificultades que puedan interponerse en la ruta que conduce a\nnuestro pleno desarrollo como naci\u00f3n, precisamente en estos momentos en que se\npadece la pandemia de la COVID-19.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es necesario que\ncada dominicano pueda afirmar que cuenta con un pa\u00eds que mira su pasado con\norgullo, vive su presente con alegr\u00eda y ve el futuro con esperanza. <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin embargo, el\ncamino recorrido hasta hoy ha sido tortuoso y te\u00f1ido con la sangre noble de\nmiles de dominicanos que, a trav\u00e9s de un prolongado y tesonero esfuerzo,\nconvirtieron esta tierra en una Patria que los dominicanos de hoy debemos\nengrandecer con esp\u00edritu agradecido enalteciendo su recuerdo.&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Veamos los ejemplos.&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aunque en\ndiciembre de 1821 Jos\u00e9 N\u00fa\u00f1ez de C\u00e1ceres inici\u00f3 la ruta que conducir\u00eda a los\ndominicanos al logro posterior de la emancipaci\u00f3n, la ocupaci\u00f3n haitiana\nocurrida semanas despu\u00e9s y que se prolongar\u00eda por 22 a\u00f1os ininterrumpidos,\nafianz\u00f3 la conciencia popular que ratific\u00f3 el hecho nacional. En efecto, las\nmedidas pol\u00edticas dispuestas por Jean-Pierre Boyer, crearon las condiciones\npara que cuajaran las leg\u00edtimas aspiraciones de nuestros habitantes por\nconformar una naci\u00f3n libre, soberana e independiente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por esa raz\u00f3n,\nlos acontecimientos que condujeron a los hechos ocurridos el 27 de febrero de\n1844 constituyen sucesos de perpetua memoria, complejos y significativos, sin\nlos cuales hubiera sido imposible el inicio del proceso que condujo a nuestra\nindependencia y al nacimiento de nuestra patria. <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Los dominicanos de\nayer apoyaron las medidas progresistas de los ocupantes haitianos cuando\nliquidaron la instituci\u00f3n de la esclavitud y distribuyeron tierras entre los\ncampesinos, porque las consideraron medidas justicieras. Sin embargo, las\narbitrariedades practicadas contra nuestros pac\u00edficos ciudadanos, unidas a la\nimposici\u00f3n del C\u00f3digo Rural y a su autoritaria aplicaci\u00f3n, perturb\u00f3 no solo el\nsistema de producci\u00f3n predominante entonces, sino que estableci\u00f3 una normativa\njur\u00eddica y tributaria que provocaba que el trabajo de nuestros laboriosos\nhombres, en lugar de acrecentar sus bienes, sus propiedades y nuestra econom\u00eda,\ncontribu\u00eda a incrementar el tesoro de los haitianos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En\nefecto, sobre las espaldas de nuestros habitantes reca\u00eda el pago de una buena\nparte de la deuda que Hait\u00ed hab\u00eda contra\u00eddo con Francia a cambio del\nreconocimiento de su independencia, compromiso que los dominicanos no\nconsideraban suyo y que provoc\u00f3 una indignaci\u00f3n nacional que mantuvo encendida\nla llama independentista.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esas\ndisposiciones, unidas a las lamentables condiciones econ\u00f3micas, pol\u00edticas,\nsociales y culturales en las que se encontraban los habitantes de Santo\nDomingo, se convirtieron en el detonante que estimul\u00f3 que en el decenio de\n1830-1840 surgieran distintos movimientos separatistas, tanto de car\u00e1cter\nliberal como conservador, que se convirtieron en la tea que necesitaba el pa\u00eds\npara encender el latente patriotismo de nuestro pueblo. <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La misi\u00f3n de\nliderar, organizar y combinar esfuerzos por la gesta de independencia\ndominicana fue asumida por Juan Pablo Duarte, joven talentoso que hab\u00eda\nconocido las ideas libertarias en Europa y que, a su regreso en 1831, se dedic\u00f3\na transmitir a sus conciudadanos, el programa, los ideales, los sentimientos\nlibertarios y sus aspiraciones de liberarse del yugo extranjero.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esa tarea\ncicl\u00f3pea se materializ\u00f3 a trav\u00e9s de las actividades organizadas desde la\nsociedad secreta Trinitaria, fundada en 1838, as\u00ed como de otras agrupaciones\ncomo La Dram\u00e1tica y La Filantr\u00f3pica, las cuales crearon las condiciones\npol\u00edticas que condujeron a la acci\u00f3n de los dominicanos contra la dictadura de\nBoyer.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\nDebemos destacar que el conjunto de ideas concebidas por Duarte formaba\nparte de una clara estrategia. Esa fue la raz\u00f3n por la cual el patricio\nrecurri\u00f3 a una alianza con los reformistas haitianos y con los conservadores\nlocales, mientras junto a los trinitarios continuaba el proceso de\nconcientizaci\u00f3n en busca de que las ideas libertarias se transformaran en la\nidentidad nacional que requer\u00eda nuestra poblaci\u00f3n para luchar con denuedo\ncontra los ocupantes de nuestro territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los esfuerzos de\nDuarte y dem\u00e1s trinitarios arrojaron los frutos que condujeron a la fundaci\u00f3n\nde la Rep\u00fablica Dominicana y a la creaci\u00f3n de conciencia entre nuestros\nhabitantes de la necesidad de liberarnos de los vej\u00e1menes y atropellos que\npadec\u00edamos, tal como fue expuesto en la \u201cManifestaci\u00f3n del 16 de enero de\n1844\u201d, considerada por Emilio Rodr\u00edguez Demorizi como nuestra Acta de\nIndependencia. <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Muchas han sido\nlas dificultades que en el devenir del tiempo ha tenido que enfrentar nuestro\npa\u00eds para mantener y afianzar la independencia que nos legaron los Padres de la\nPatria. Entre ellas podemos describir, las apetencias imperiales de grandes\npotencias, las cuales, combinadas con la incredulidad de algunos l\u00edderes\nnacionales sobre nuestra capacidad para mantenernos como una naci\u00f3n libre,\nsoberana e independiente, amenazaron seriamente con negar el legado de nuestros\npatricios; como tambi\u00e9n lo hicieron los reg\u00edmenes dictatoriales que suprimieron\nlas libertades y la democracia. Sin embargo, a pesar de todos esos complicados\ntrances, hasta ahora la decisi\u00f3n imperecedera de la parte m\u00e1s consciente de\nnuestro pueblo ha logrado superar esos obst\u00e1culos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los retos a\u00fan no\nhan terminado, pues los dominicanos no debemos conformarnos solo con tener un\nEstado soberano, sino que todav\u00eda est\u00e1 pendiente la tarea de que el pa\u00eds cuente\ncon s\u00f3lidas instituciones democr\u00e1ticas donde el imperio de las leyes se respete\npara que todos los ciudadanos se rijan por un comportamiento que nos permita\nactuar con transparencia y patriotismo, aspiraci\u00f3n cimera del patricio Juan\nPablo Duarte. <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los combates\nlibrados por nuestros bravos soldados por la consolidaci\u00f3n de la independencia\nnacional se convirtieron en pr\u00e1cticas cotidianas en nuestro desarrollo como\nsociedad. Esas batallas por la soberan\u00eda y la democracia se han constituido en\nuna s\u00f3lida base para fomentar una sana y pac\u00edfica convivencia y para evitar la\ndecadencia y el caos. <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hoy m\u00e1s que\nnunca, el ideal duartiano debe ser preservado y practicado, ya que es algo que\nno le corresponde a ning\u00fan dominicano en particular, sino una creaci\u00f3n que se\ndebe a todas las personas que sacrificaron sus vidas por nuestro pa\u00eds y por los\nque hoy luchan por el sostenimiento de nuestras instituciones fundamentales.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde la Academia\nDominicana de la Historia, en el marco del a\u00f1o del 90 aniversario de su\nfundaci\u00f3n, hacemos votos porque a trav\u00e9s del conocimiento de nuestra historia\nnacional aprendamos de los aciertos y errores del pasado, y que trabajemos para\nhacer los correctivos necesarios que encaucen el pa\u00eds por grandes derroteros.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esa ser\u00e1 la mejor\nforma de rendir tributo, admiraci\u00f3n y agradecimiento a los ilustres Padres de\nla Patria y, con ellos, a todos los patriotas, hombres y mujeres que\ncontribuyeron a la fundaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana y a preservar la\nsoberan\u00eda pol\u00edtica y la identidad nacional de nuestro pueblo. <\/p>\n\n\n\n<p>Santo Domingo, Rep\u00fablica Dominicana. 27 de febrero de 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el marco del 177 aniversario de aquel glorioso 27 de febrero de 1844, los dominicanos podemos proclamar con orgullo que contamos con una patria robusta,<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":19,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.academiadominicanahistoria.org.do\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2219"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.academiadominicanahistoria.org.do\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.academiadominicanahistoria.org.do\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiadominicanahistoria.org.do\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiadominicanahistoria.org.do\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2219"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.academiadominicanahistoria.org.do\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2219\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2220,"href":"https:\/\/www.academiadominicanahistoria.org.do\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2219\/revisions\/2220"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiadominicanahistoria.org.do\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.academiadominicanahistoria.org.do\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2219"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiadominicanahistoria.org.do\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2219"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.academiadominicanahistoria.org.do\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2219"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}