
El presidente de la Academia Dominicana de la Historia, Miguel Reyes Sánchez, junto a los historiadores Esteban Mira Caballos y Genaro Rodríguez Morel realizaron una visita de cortesía a la embajadora de España en la República Dominicana, S.E. Lorea Arribalzaga Ceballos.
En la reunión sostuvieron una interesante conversación sobre los nuevos proyectos de la Academia Dominicana de la Historia y el intercambio y cooperación con la Real Academia de la Historia de España.
La embajadora aseguró a Reyes Sánchez que en la Embajada de España encontrará toda la colaboración posible para concretizar todos esos magníficos planes en procura de propiciar el conocimiento de la historia.
Asimismo, la embajadora estará pendiente de la inclusión en la página web de la Academia Dominicana de la Historia del “Portal de Historia Hispánica”, el cual será puesto en ejecución por una comisión de las autoridades de la Real Academia de la Historia, que vendrán al país próximamente para ese evento.
Mira Caballos aprovechó la ocasión para entregarle a la embajadora un ejemplar de su obra presentada en República Dominicana: “Cristóbal Colón. El converso que cambió el mundo”.
El pasado 12 de septiembre, la Academia Dominicana de la Historia y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) presentaron la conferencia magistral del historiador español Esteban Mira Caballos, titulada “Colón: Ideología y mentalidad”.

Esteban Mira Caballos es considerado uno de los más importantes historiadores españoles de contemporaneidad, especialista en el periodo colonial. El autor de “Colón: El converso que cambió el mundo” ha dedicado muchos años de su vida en estudiar todo lo que se ha escrito sobre el almirante Cristóbal Colon.

El presidente de la Academia Dominicana de la Historia, Miguel Reyes Sánchez, al dar la bienvenida a la actividad, felicitó a la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) por cumplir 63 años de existencia y valoró el gran aporte de esa alta casa de estudios a la sociedad dominicana.
Asimismo, comentó sobre la importancia de la visita de Mira Caballos a la República Dominicana, ya que da una novedosa visión del perfil del almirante Cristóbal Colón.
La Dra. Virginia Flores Sasso, vicerrector de investigación de la PUCMM, quien también es miembro correspondiente nacional de la Academia Dominicana de la Historia, tuvo el honor de presentar al conferenciante de la noche, de quien dijo: “Esteban Mira Caballos es historiador y profesor, especialista en el descubrimiento y la conquista de América”. Destacó que Mira Caballos ha sido una figura clave en la renovación de los estudios sobre la presencia española en América. En cuanto a sus aportes a la investigación histórica, sus trabajos han contribuido a una visión crítica y renovada de la conquista prestando atención a los indígenas y mestizos y a las consecuencias sociales, políticas y culturales del proceso colonial.
En su exposición, el historiador reflejó una mirada matizada y crítica sobre Cristóbal Colón, alejándose de las visiones extremas que lo presentan exclusivamente como un héroe o como un villano. El historiador lo describe como un «visionario contradictorio», una figura compleja que, aunque logró un hecho trascendental —el inicio del contacto sostenido entre Europa y América—, también fue responsable, directa o indirectamente, de graves consecuencias para los pueblos originarios, especialmente en La Española, donde la población indígena prácticamente desapareció en apenas medio siglo.


La Academia Dominicana de la Historia tuvo el honor de presentar la obra Colón: El converso que cambió el mundo, del historiador español y miembro correspondiente extranjero Esteban Mira Caballos.

Esteban Mira Caballos es considerado uno de los más importantes historiadores españoles de contemporaneidad, especialista en el periodo colonial. El autor de “Colón: El converso que cambió el mundo” ha dedicado muchos años de su vida en estudiar todo lo que se ha escrito sobre el almirante Cristóbal Colón.
El presidente de la Academia Dominicana de la Historia, Miguel Reyes Sánchez, al dar la bienvenida a la actividad destacó que esta biografía resulta concluyente, ya que se basa en una gran cantidad de libros publicados durante siglos sobre la figura del navegante. Que va aclarando muchos temas pendientes sobre su figura: desde su origen, religión, aspiraciones, su prole, su relación con los reyes, las circunstancias de sus viajes, el intercambio con los indígenas hasta la percepción de Mira Caballos sobre el paradero de sus restos.
La presentación de la obra estuvo a cargo de Genaro Rodríguez Morel, quien explicó que esta obra, aunque está enmarcada dentro del género biográfico tiene la particularidad de fundir el género biográfico con el análisis histórico. En este minucioso trabajo, el doctor Mira Caballos dibuja un panorama general, el cual está sustentado por el manejo riguroso de la bibliografía y de fuentes históricas de archivos. Se trata de una obra de estricto carácter histórico, cuyo eje central es la figura del primer almirante y primer gobernador que tuvo nuestra isla. Tras finalizar el acto de presentación de la obra “Colón: El converso que cambió el mundo”, Esteban Mira Caballos fue declarado como “Huésped Distinguido” de Santo Domingo de Guzmán, Ciudad Primada de América, por el Ayuntamiento del Distrito Nacional. El pergamino correspondiente fue entregado por Yovany Moya, presidente del Consejo de Regidores del Ayuntamiento del Distrito Nacional.






Jueves 11 de septiembre de 2025, a las 6:00 p.m. en la Sala Aida Cartagena Portalatín de la Biblioteca Nacional Pedro Herníquez Ureña.

Viernes 12 de septiembre de 2025, a las 6:00 p. m. en el aula Octagonal VPO-02, Sede de Postgrado de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra Campus Santo Domingo.

La Junta Directiva de la Academia Dominicana de la Historia se reunió con la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, con quien conversaron sobre iniciativas que fortalezcan la investigación y difusión de nuestro legado histórico y aseguren su preservación para las presentes y futuras generaciones.
El presidente de la Academia, Miguel Reyes Sánchez, explicó a la vicepresidenta de la República los diversos proyectos estipulados en el programa de gestión de la directiva 2025-2028, abriendo un diálogo con la participación de los demás miembros de la Directiva.

Además de Reyes Sánchez, se encontraban presentes el vicepresidente Eduardo J. Tejera, el secretario Miguel Guerrero, el tesorero Alejandro Paulino Ramos y el vocal Edwin Espinal Hernández.

La Academia Dominicana de la Historia se regocija de que nuestro miembro de número Amadeo Julián Cedano haya sido galardonado con el Premio Feria del Libro Eduardo León Jimenes 2025 por su obra “Economía, circulación monetaria, población y Real Hacienda en Santo Domingo en los siglos XVI, XVII y XVIII”. Congratulaciones.

Palabras de Miguel Reyes Sánchez
presidente de la Academia Dominicana de la Historia
en la Juramentación de la Junta Directiva 2025-2028
20 de agosto de 2025
Buenas tardes:
La Historia es más que fechas y acontecimientos del pasado. Es un faro que ilumina el camino hacia el entendimiento de nosotros mismos, de nuestras sociedades y de nuestro mundo. Es la clave para entender quiénes somos, cómo hemos llegado hasta aquí y hacia dónde podríamos ir. De ahí, la socorrida frase, atribuida al filósofo George Santayana, que reza que: “los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla”.
Luego de este introito, quiero agradecer la presencia de todos en este día en que presto el juramento de rigor para desempeñar la Presidencia de la Academia Dominicana de la Historia para el trienio 2025-2028.
Deseo expresar mi más profundo reconocimiento a los colegas miembros de número de la Academia que hicieron posible esta altísima distinción y solicitar a cada uno de ellos su indispensable colaboración para poder cumplir a cabalidad con las múltiples exigencias y los demandantes y novedosos objetivos que me he propuesto.
Antes de referirme a la etapa que hoy se inicia con metas claras y definidas de cómo enrumbar el estudio y difusión de la historia dominicana en el contexto actual, quiero hacer un tributo a nuestros antecesores, en cuyo trabajo e ideas se erige y cimenta nuestra institución; a esos brillantes 12 historiadores que, junto a un grupo de los más importantes pensadores dominicanos, han dirigido la Academia Dominicana de la Historia, desde su fundación mediante el decreto núm. 186 del 23 de julio de 1931 hasta nuestros días, dejando sus improntas indelebles en cada una de sus gestiones. Son ellos Federico Henríquez y Carvajal, Manuel de J. Troncoso, Emilio Rodríguez Demorizi, Hugo Eduardo Polanco Brito, Julio Genaro Campillo Pérez, Roberto Cassá, José Chez Checo, Emilio Cordero Michel, Frank Moya Pons, Bernardo Vega, Mu Kien Sang Ben y Juan Daniel Balcácer. Todos ellos, en su momento, han realizado un aporte transcendente para el conocimiento objetivo de nuestra historia.
Hoy asumo este reto histórico, muy bien acompañado de importantes historiadores dominicanos como lo son Eduardo J. Tejera, Miguel Guerrero, Alejandro Paulino Ramos y Edwin Espinal Hernández, con quienes haré este recorrido con la noble intención de que la Historia deje de ser una materia exclusiva para unos cuantos que tienen acceso a las aulas y se convierta en una disciplina que pueda llegar al más humilde de los dominicanos y al más recóndito lugar de nuestra patria.
Asimismo, quiero hacerles llegar mi aprecio y consideraciónal personal de la Academia, constituido por personas que conocen las particularidades del oficio que desempeñan.
Dicho esto, es menester recordar que un historiador es un individuo cuyo conocimiento de la Historia se fundamenta en estudios académicos o en investigaciones de fuentes primarias y secundarias; que un historiador es un individuo cuya esencia es la objetividad con la que estudia los tres elementos indispensables para el conocimiento de la Historia: los hechos del pasado, las fuentes y la verdad. El historiador tiene ciertamente el derecho de imprimir a su trabajo su propia perspectiva, pero tiene el deber de atenerse a la verdad de los hechos. Para el cronista mayor del siglo de Oro español Antonio de Herrera y Tordesillas el oficio de historiador era decir la verdad. “Explicar y decir las cosas como sucedieron sin falsedades o sin la intervención de fábulas”.
Mientras Edward Hallet Carr en su obra ¿Qué es la historia?, de manera contundente ratificaba que: “El historiador es parte del presente, en tanto que sus hechos pertenecen al pasado. El historiador y los hechos de la historia son mutuamente necesarios. Sin sus hechos, el historiador carece de raíces y es huero; y los hechos, sin el historiador, muertos y falsos de sentido. Mi primera contestación a la pregunta de qué es la historia, será pues la siguiente: un proceso continuo de interacción entre el historiador y sus hechos, un diálogo sin fin entre el presente y el futuro”.
Basándonos en estas premisas fundamentales, los historiadores debemos garantizar a todos los dominicanos la oportunidad de conocer su historia. Para que nunca jamás ignoren las respuestas correctas a preguntas como las siguientes: ¿quién es Juan Pablo Duarte?, ¿quiénes son los Padres de la Patria? o ¿cuáles son las gestas libertadoras de nuestra nación?
¿Qué debemos hacer para lograr este objetivo?
En el programa de gestión preparado por esta directiva nos hemos impuesto grandes retos, como el de complementar lo que han sido los métodos tradicionales de divulgación histórica con la apertura a la comunicación digital: continuar e incrementar el programa de publicaciones de obras, impulsar ciclos de conferencias y ensanchar los artículos históricos de la revista Clío; pero paralelamente dar apertura a nuevos estadios de comunicación digital.
El mundo digital incide en la manera de pensar el pasado y en las formas de comunicar el conocimiento en el presente. Los historiadores hemos experimentado cambios en la forma de investigar y difundir nuestros trabajos.
Hoy la necesidad de hacer llegar a la población el conocimiento histórico es prioritaria. Las redes son una forma eficaz para irrumpir en la vida de todos de una manera ágil y propositiva. Esta es, sin dudas, la manera más expedita de introducir la forma de estudiar y expresar el pasado en un espacio abierto para la creación y divulgación del conocimiento histórico entre un público cada vez más habituado al uso de estos avances tecnológicos. Las naciones desarrolladas, caracterizadas por los niveles más altos en educación, han implementado estos métodos.
Sin embargo, hay que tener mucho cuidado, porque en esas mismas redes sociales se cuelan algunos personajes que, arrogándose el título de historiadores, inventan historias que solo están en sus mentes y que carecen absolutamente de fundamento documental.
Ante este panorama, es necesario que una institución como la nuestra difunda contenidos en nuestros portales, que puedan servir de validación para los internautas amantes de la historia.
El uso de estas nuevas tecnologías también ha traído consigo otro elemento importante como lo es el de la digitalización de libros y documentos, que permite acceder a una infinidad de fuentes históricas. Ya muchos historiadores han decidido escribir en formato digital para alcanzar una difusión más amplia de su trabajo y fortalecer la práctica docente en los distintos niveles de enseñanza.
Asimismo, otros objetivos son la creación de un canal digital para la difusión de podcasts, conferencias interactivas, cápsulas históricas, álbumes como los que existían en nuestros años mozos (pero digitales) y hasta juegos interactivos que atraigan la atención de todos.
Además, la producción de videos de episodios históricos, la difusión de encartes en los periódicos nacionales en ocasión de las efemérides patrias y un ciclo de conferencias en todas las provincias del país, en especial en la zona fronteriza.
De igual forma, se realizarán importantes acuerdos con las diversas instituciones culturales nacionales y los cuerpos castrenses para lograr la representación de obras teatrales históricas en todo el territorio nacional, la celebración de grandes conciertos para celebrar las epopeyas y la inclusión del arte como una herramienta eficaz para la enseñanza de la Historia.
La Academia Dominicana de la Historia debe tener una mayor visibilidad en la sociedad dominicana y ser ese ente que con la mayor solvencia científica pueda emitir juicios documentados para la preservación y divulgación del conocimiento de la historia en el país.
En el mismo sentido, ensancharemos las relaciones internacionales de la Academia para tener una presencia activa de nuestros miembros en los diversos cónclaves y conferencias internacionales y la actualización de las corresponsalías con las demás Academias de Historia hispanoamericanas y Europa. Vamos a ubicar con mucho orgullo el nombre de nuestra Academia en el Mundo.
Aprovecho la oportunidad para hacer un gran anuncio, una novedad para todos los dominicanos: inmediatamente se tenga actualizada la página web de la Academia, por concesión de la Real Academia de la Historia de España, podremos agregar gratuitamente el “Portal Digital de Historia Hispánica”. Dicho portal cuenta con unas 150.000 referencias geográficas, con más de 50.000 biografías y con unos 20,000 acontecimientos históricos —y prehistóricos— que van desde el año 1.350.000 a.C. hasta la actualidad, entre los que encontramos muchos acaecidos en nuestra isla.
Estamos abocados a una revolución, nunca vista, para el conocimiento de la Historia en nuestro país.
Nuestro programa de gestión es ambicioso: podría pasar toda la noche enumerando los proyectos que este contempla. Tengo la certeza de que con este equipo que me acompaña lograremos nuestro cometido por el bien de la patria.
Cada uno de ustedes, cada uno de los aquí presentes son nuestros aliados. Esta no es una tarea que se hace solo con el apoyo gubernamental, sino también con el respaldo de nuestros queridos amigos empresarios y con el de todo el que ame la nación dominicana.
Asumo este reto como todos los proyectos que emprendo: con todo mi corazón, con mucho trabajo y con girones de mi vida.
¡Que viva la República Dominicana!