
La Academia Dominicana de la Historia conmemoró el pasado jueves 27 de agosto de 2026 su 95 aniversario, con un solemne acto celebrado en el Salón de Las Cariátides del Palacio Nacional, con la presencia del presidente de la República, Luis Abinader, la vicepresidenta Raquel Peña, el presidente de la Academia Dominicana de la Historia, Miguel Reyes Sánchez, el historiador Frank Moya Pons, miembros de número de la institución, autoridades y distinguidas personalidades.
La actividad tuvo como propósito celebrar la trayectoria de la Academia Dominicana de la Historia, fundada el 16 de agosto de 1931, y reconocer su importante contribución al estudio, investigación, conservación y difusión de la historia de la República Dominicana.
Durante la ceremonia, el presidente de la Academia Dominicana de la Historia, Miguel Reyes Sánchez, destacó que las nueve décadas y media de servicio al conocimiento, la cultura y la memoria de la República Dominicana. Resaltó la trayectoria de generaciones de historiadores y, de manera especial, la de Frank Moya Pons, quien ingresó en 1978, al tiempo que valoró la entrega de nuevas publicaciones históricas y reafirmó el compromiso de la institución de preservar, estudiar y transmitir la memoria de la nación a las nuevas generaciones.

Uno de los momentos principales de la ceremonia fue la condecoración del historiador Frank Moya Pons con la Condecoración de la Orden al Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de Gran Cruz Placa de Plata, mediante el Decreto 597-26, de fecha 25 de agosto de 2026, en reconocimiento a su extraordinaria trayectoria intelectual y a sus aportes al conocimiento de la historia dominicana.

La condecoración fue impuesta por el presidente Luis Abinader, quien destacó la vida de Moya Pons dedicada al estudio, la investigación, la enseñanza y la comprensión de los procesos históricos, económicos, sociales y políticos de la República Dominicana.
Al recibir la condecoración, Frank Moya Pons expresó su profundo agradecimiento al presidente de la República y destacó que recibe la distinción como un reconocimiento a más de cinco décadas de trabajo intelectual y de servicio al país. Asimismo, compartió el galardón con los miembros de la Academia Dominicana de la Historia y reafirmó su compromiso de continuar trabajando por el esclarecimiento de la verdad histórica y por el fortalecimiento de la democracia dominicana. Como parte del programa conmemorativo, los historiadores Frank Moya Pons, Bernardo Vega, Miguel Reyes Sánchez y Alberto Despradel entregaron al presidente de la República una de las más recientes publicaciones de la Academia Dominicana de la Historia.

Las obras presentadas fueron: El fracaso de las expediciones de Luperón y Cayo Confites, de Bernardo Vega, lecturas de Frank Moya Pons y los dos tomos de Historia de las Relaciones Dominico-Haitianas, de Miguel Reyes Sánchez y Alberto Despradel.
Entregan medalla conmemorativa por los 95 años
Otro de los momentos significativos del acto fue la entrega de la medalla conmemorativa del 95 aniversario de la Academia Dominicana de la Historia al presidente Luis Abinader, por parte del presidente de la institución, Miguel Reyes Sánchez.
La medalla fue acuñada especialmente con motivo de la celebración y lleva en su parte frontal la imagen de José Gabriel García, considerado padre de la historiografía dominicana, mientras que en el reverso presenta a Clío, musa de la Historia en la mitología griega y representación que forma parte de la identidad de la Academia.

El pasado lunes 24 de agosto, la Academia Dominicana de la Historia celebró el acto solemne de ingreso del Dr. Herbert Stern Díaz como miembro de número de la institución.
Al dar apertura a la sesión solemne, Miguel Reyes Sánchez, presidente de la Academia Dominicana de la Historia, resaltó “que la incorporación de un nuevo miembro de número constituye uno de los actos de mayor significación en la vida de la Academia Dominicana de la Historia, porque representa la continuidad de la institución y la incorporación de nuevas voces y campos de investigación al estudio y preservación del pasado dominicano”.
El presidente de la Academia destacó la trayectoria de Stern como médico e investigador dedicado durante décadas al estudio y divulgación de la historia de la medicina dominicana, subrayando que la historia nacional no se construye únicamente desde los acontecimientos políticos, militares y económicos, sino también desde la ciencia, las instituciones, las profesiones y las formas mediante las cuales la sociedad ha procurado comprenderse, organizarse y cuidar de sus miembros.
En su discurso de ingreso titulado “Boticas y farmacias de la Segunda República, el aporte de Ulises Francisco Espaillat y la Farmacia Normal”, Herbert Stern Díaz presentó una amplia mirada sobre la evolución de las boticas y farmacias dominicanas durante la Segunda República, entre 1865 y 1916, planteando que la historia farmacéutica constituye una vía privilegiada para comprender aspectos esenciales de la historia social, económica y sanitaria del país.
El nuevo miembro de número de esta Academia planteó que la historia de las farmacias dominicanas durante la Segunda República constituye, en realidad, un reflejo de la propia historia nacional: un período de reconstrucción, inestabilidad y transición en el que la sociedad desarrolló mecanismos propios para responder a sus necesidades sanitarias.

En sus palabras de recepción, el miembro de número Frank Moya Pons, valoró los aportes del Dr. Stern al estudio de la historia de la medicina y de los servicios médicos en la República Dominicana durante los últimos 150 años, así como la calidad y originalidad de su producción académica que comprende temas relacionados con la formación de médicos y facultativos, la evolución de las ciencias hospitalarias, las vacunas y los antibióticos, las epidemias y la transferencia de tecnologías.
Moya Pons consideró especialmente significativo que la Academia incorpore la historia de la medicina y de los servicios farmacéuticos como campos legítimos de investigación histórica, junto a disciplinas como la economía, la demografía, la antropología y la sociología.

Santo Domingo, 24 de agosto de 2026.

El embajador de Japón en la República Dominicana, S. E. Hayakawa Osamu, ofreció un almuerzo en su residencia al presidente de la Academia Dominicana de la Historia, Miguel Reyes Sánchez.
El encuentro transcurrió en un ambiente de cordialidad y permitió intercambiar impresiones sobre posibles iniciativas de colaboración en los ámbitos histórico, académico y cultural.
El presidente de la Academia hizo entrega al embajador Hayakawa Osamu de una Medalla Conmemorativa y las más recientes publicaciones de la Institución.
Santo Domingo, 18 de agosto de 2026.

El presidente de la Academia Dominicana de la Historia, Miguel Reyes Sánchez, sostuvo una reunión con el excelentísimo señor Sergio Maffettone, embajador de Italia en la República Dominicana, con quien intercambió impresiones sobre diversas iniciativas y proyectos de carácter histórico y académico.
Durante el encuentro se abordaron diversos temas de colaboración entre la Academia Dominicana de la Historia y esa embajada, así como al fortalecimiento de los vínculos académicos y culturales con otras instituciones italianas homólogas.
Santo Domingo, 18 de agosto de 2026.

El pasado 13 de agosto, la Academia Dominicana de la Historia celebró la solemne sesión conmemorativa del 163.º aniversario de la Restauración de la República, que tuvo como acto central la conferencia «Poder, sangre y soberanía: la Restauración de la República revisitadas», pronunciada por la historiadora y miembro de número de la institución, Mu-Kien Adriana Sang Ben.
En sus palabras de apertura, el presidente de la Academia Dominicana de la Historia, Miguel Reyes Sánchez, resaltó que el 16 de agosto de 1863 representa uno de los momentos decisivos de la historia nacional, al reafirmar la voluntad de los dominicanos de defender y preservar la República y los principios que dieron sustento a su proclamación en 1844.
Durante su intervención, sostuvo que la Restauración demostró que la existencia de la República no quedó definitivamente asegurada con su proclamación, sino que fue necesario defenderla y recuperarla. En ese sentido, resaltó la importancia de que cada generación vuelva sobre los acontecimientos fundamentales de la historia nacional desde el conocimiento histórico, las fuentes y las interrogantes de su propio tiempo.
El presidente de la Academia presentó además a la historiadora Mu-Kien Adriana Sang, miembro de número y expresidenta de la institución, quien tuvo a su cargo la conferencia central de la sesión solemne. Reyes Sánchez destacó la significación de su trayectoria y recordó que, entre 2016 y 2019, fue la primera mujer en presidir la Academia Dominicana de la Historia en sus 95 años de existencia.
Durante su disertación, Sang Ben propuso revisar críticamente las interpretaciones tradicionales de la Guerra de la Restauración, señalando que la historia debe permanecer abierta a nuevas preguntas y perspectivas. Destacó como principios fundamentales del oficio del historiador la libertad de pensamiento, el rigor conceptual y empírico y la duda como instrumento de investigación.
La conferencista repasó los principales acontecimientos del proceso restaurador, desde la Anexión a España en 1861 y el Grito de Capotillo de 1863, hasta la guerra de guerrillas y la retirada española en 1865, resaltando la participación de figuras como Gregorio Luperón, Santiago Rodríguez, Benito Monción, Pedro Antonio Pimentel y Gaspar Polanco.

Sang Ben sostuvo que la Restauración fue más que una sucesión de batallas: constituyó una guerra de liberación nacional, una guerra de guerrillas y un proceso de reconstrucción del Estado dominicano. Asimismo, examinó las dificultades posteriores, marcadas por el caudillismo, las luchas políticas y la debilidad institucional.
Al concluir, invitó a repensar la historia dominicana y cuestionar las verdades consideradas definitivas, promoviendo una comprensión más crítica, rigurosa y documentada del pasado nacional.
La actividad tuvo lugar en la Sala Aída Cartagena Portalatín de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña.



Eduardo García Michel, miembro correspondiente nacional de la Academia Dominicana de la Historia, puso a circular la obra Vitriólico y sus personajes, diálogos y relatos, Tomo II, en el Archivo General de la Nación (AGN).
El prólogo estuvo a cargo del miembro de número José del Castillo, quien destacó algunos de los principales temas abordados en los escritos de García Michel, identificando como una de las constantes en las columnas de García Michel, que es su preocupación por el lugar que ocupan la agropecuaria y su relación con la industria nacional en las políticas públicas y en el debate mediático. Durante su intervención, el autor explicó que los personajes presentes en sus textos han adquirido autonomía y se han convertido incluso en una fuente para sus propias reflexiones.
Al acto asistieron el presidente de la Academia Dominicana de la Historia, Miguel Reyes Sánchez, y el vicepresidente, Eduardo J. Tejera, así como representantes del ámbito intelectual y cultural dominicano y tuvo como propósito presentar esta nueva entrega de una obra que reúne textos construidos alrededor de personajes que, con el tiempo, han adquirido vida propia y se han convertido en una vía para observar y cuestionar distintos aspectos de la realidad dominicana contemporánea.