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MENSAJE – 13 de enero de 2022 — “Día Nacional del Historiadorˮ

“Función de la historia y el rol de los historiadores en la sociedad actualˮ

Desde tiempos antiguos la función del historiador fue indagar sobre el pasado de los grupos humanos a fin de explicarlo a las generaciones presentes para su memoria, reflexión y extraer enseñanzas. Los seres humanos nunca pudimos sustraernos de la dimensión temporal en la que se ha tejido desde temprano la cohesión social y el poder de los Estados.

Para los griegos se trataba de la investigación de los hechos reales de los pueblos como colectivos, donde sobresalían como individualidades los héroes y sus contrarios que siempre se enmarcaban en acciones colectivas, por lo que eran amados o detestados por esos conglomerados. De ahí que esta indagación lleva siempre un doble contenido, pues se refiere a lo que pasó efectivamente, que tuvo muchos testigos, y, también, de lo que luego el historiador reconstruye como narración, como historia, mediante la concatenación de hechos en un proceso que trata de remontar a los orígenes y que suele seguirse a través de diversas líneas y huellas hasta el presente del narrador. No es raro que los poderosos intentaran crear sus propias narrativas donde aparecían como héroes, resaltando a estos por encima del grupo humano; los propios Estados propiciaron esas narrativas de reyes y emperadores, como también de señores feudales, el alto clero u otros nobles.

Desde el siglo XIX, no obstante, la historia se transformó en una ciencia social, que definió el pasado de la sociedad humana como su objeto. Este último coincide con su sujeto, pues trata de estudiarse a sí misma en su trayectoria anterior, lo que la hace especial. Para hacerlo cuenta con métodos, guiados por teorías del conocimiento sociohistórico, que orientan la formulación de los problemas sometidos a examen, las posibles hipótesis o respuestas y el reconocimiento de distintos tipos de evidencias en las múltiples fuentes a su disposición, así como de la ayuda de todas las demás ciencias. Esto exige a las personas dedicadas al oficio de la historia a empeñar su máximo esfuerzo para dar con las evidencias que sustentan sus afirmaciones y, más que cualquier otra cosa, a proporcionar explicaciones comprensivas del pasado y del presente, que luego son expuestas en obras de síntesis generales con distintos alcances.

La premisa principal de la ciencia de la historia es que la realidad social constituye una unidad, por lo que todo el devenir humano se halla interrelacionado. Como ciencia la historia realiza una función crítica radicalmente humana, continuamente renovada; aunque por razones prácticas recurre al estudio parcelado de tiempos y territorios correspondientes a diferentes pueblos, naciones o regiones más amplias. Si antes la historia narraba las grandes gestas y tomaba como héroes a sus protagonistas, la ciencia de hoy no puede prescindir de las acciones de la gente común, de sus movilizaciones y protestas, de sus luchas y aspiraciones, más notorias en períodos de cambio, en el contexto de las diversas organizaciones económicas y políticas de las complejas sociedades actuales.

Gracias al esfuerzo capital de José Gabriel García, la historia dominicana surgió en la época que se conformó la ciencia histórica moderna. Por eso justamente se le considera el Padre de la Historiografía Dominicana. Su obra está penetrada del espíritu científico positivista propio de su época, según el cual “la historia se hace con documentos” referidos a los hechos humanos sobresalientes, los cuales tenían a los Estados-Naciones como lugar preferente. En función de esto último dio preeminencia a los hechos políticos en su obra, aunque sin descuidar la cuestión de los orígenes, la cronología y la explicación causal, pese a lo cual la narración en que se enmarcan está sujeta a modelos provenientes del liberalismo nacionalista entonces en boga. La génesis de la conciencia histórica moderna se produjo al mismo tiempo que, como señaló Pedro Henríquez Ureña, se había completado “el proceso de intelección de la idea nacional”, esto es, tras las luchas contra la dictadura de los seis años de Buenaventura Báez, después de la guerra restauradora de la república instalada en 1844; un proceso iniciado en 1821 con la ruptura del pacto colonial con España.

Quien hace historia como ciencia es ante todo alguien que es capaz de indagar, encontrar pistas, indicios, establecer hechos y procesos, trabajar los vestigios y fuentes del pasado, organizarlos en periodos cronológicos y analizarlos, conforme a teorías y métodos de estudio a fin de proponerlas a sus contemporáneos como síntesis explicativas para la comprensión significativa del pasado, que por lo mismo invita a la reflexión. Pero el historiador no trabaja solo por más que lo haga desde su taller y su parcela. Todo el ingente saber histórico está disponible y es su responsabilidad conocer una parte importante de su campo de estudio, como indispensable cultura básica. Se trata de evaluaciones razonadas, que buscan el origen y desarrollo de los fenómenos y procesos que expone, sin ocultar los saltos o vacíos que deja, de modo que conduzcan al conocimiento crítico y no autocomplaciente. Un razonamiento tal depende de dos actitudes clave del historiador: “un honesto y profundo sentido humano” (María Ugarte) y de un sincero “amor a la verdad histórica” (Vetilio Alfau Durán) de las sociedades, sin omisiones ni manipulaciones que la desvirtúen.

La historia enseña a pensar el presente a profundidad por la perspectiva histórica de desarrollo humano que nos aporta: una dimensión temporal concreta que se dirige a los orígenes, que nos llama a tomar con gravedad el presente y a reflexionar sobre la posibilidad de empujar hacia el futuro por caminos cada vez más humanos: de justicia y equidad social, de igualdad y libertad responsable, de respeto a los derechos humanos y cuidado del mundo en que vivimos.

Santo Domingo, República Dominicana.

13 de enero de 2022.

13 de enero “Día Nacional del Historiadorˮ

¿Qué es un historiador?

1. «El historiador es un fabricante de relatos con los que pretende representar y reconstruir el pasado a partir de objetos y demás fragmentos de la memoria social considerados como documentos».

Frank Moya Pons, historiador dominicano.

2. «Historiador implica profesionalidad en el conocimiento de la evolución de la humanidad en el tiempo a base de métodos especializados».

Roberto Cassá, historiador dominicano.

3. «Es un científico social que se consagra al estudio de la Historia. Y para dar con la verdad de los hechos y las ideas, utiliza teorías y se sujeta a procedimientos metodológicos».

Fernando Pérez Memén, historiador dominicano.

4. «Un historiador debe ser un ser humano que con sinceridad se dedica a escudriñar el pasado de sus congéneres para ver algo de la razón de por qué el presente es como es. Si además de eso, logra un método de seguir investigando otros tiempos y lugares, estará en el camino de descubrir la finalidad de la habrá descubierto también una historia duradera».

José Luis Sáez, historiador dominicano.

5. «La base de un historiador condensa la atención en el pasado, el presente y el porvenir de una época de una nación. El quehacer vital fecunda en ideas, con datos sobresalientes y de completa complejidad social, y convierte a la historia en una “normaˮ. Puede decirse que es la memoria de todos los integrantes de la sociedad; ella adopta el carácter cronológico de la vida, y por eso se pueden presentar los hechos en la variabilidad humana, casi infinita».

Wilfredo Mora, antropólogo dominican

6. «El historiador es necesariamente selectivo. La creencia en un núcleo óseo de hechos históricos existentes objetivamente y con independencia de la interpretación del historiador es una falacia absurda, pero dificilísima de desarraigar».

Edward Hallett Carr, historiador británico ¿Qué es la historia? Barcelona, Editorial Ariel, 1984, p. 16

7. «La función del historiador no es ni amar el pasado ni emanciparse de él, sino dominarlo y comprenderlo, como clave para la comprensión del presente».

Edward Hallett Carr, historiador británico ¿Qué es la historia? Barcelona, Editorial Ariel, 1984, p. 34.

8. «Antes de estudiar la historia, estúdiese el historiador (…). Antes de estudiar al historiador, estúdiese su ambiente histórico y social. El historiador, siendo él un individuo, es asimismo producto de la historia y de la sociedad; y desde este doble punto de vista tiene el estudioso de la historia que aprender a analizarle».

Edward Hallett Carr, historiador británico ¿Qué es la historia? Barcelona, Editorial Ariel, 1984, p. 58

9. «El historiador serio es aquel que reconoce el carácter históricamente condicionado de todos los valores, y no quien reclama para sus propios valores una objetividad más ala del alcance de la historia. Las convicciones que abrigamos y los puntos de referencia de que partimos en nuestros juicios son parte de la historia, y son tan susceptibles de investigación histórica como cualquier otro aspecto de la conducta humana».

Edward Hallett Carr, historiador británico ¿Qué es la historia? Barcelona, Editorial Ariel, 1984, p. 113

10. «El historiador (….), pregunta continuamente, ¿Por qué?; y mientras espera poder dar una contestación, no hay descanso para él. El gran historiador (…) es el hombre que plantea la pregunta: ¿Por qué? acerca de cosas nuevas o en contextos nuevos».

Edward Hallett Carr, historiador británico ¿Qué es la historia? Barcelona, Editorial Ariel, 1984, p. 117

11. «Así que los historiadores deben leer y deben saber qué leer; ese conocimiento, ese interés y, sí, ese apetito, no solo les enriquecerá la mente, sino que servirá de guía e inspiración a lo que escriban. En la larga y triste historia de la humanidad se ha sabido de algunos poetas y escritores geniales que leían poco. Pero ¿de buenos historiadores».

John Lukacs, historiador estadounidense. “El futuro de la Historiaˮ. Madrid, Ministerio de Cultura, 2011.p. 88)

12. «El historiador, como el novelista, cuenta una historia; la historia de un trocito del pasado; el historiador describe (más que “define”). El novelista lo tiene más fácil: puede inventarse personas que no existieron y hechos que no sucedieron. Eso no está al alance del historiador, que no puede describir ni personas ni sucesos que no existieran: debe limitarse a los hombres y mujeres que vivieron de verdad. Debe apoyarse en las pruebas de sus actos y de sus palabras aunque, como el novelista, se vea obligado a hacer ciertas conjeturas sobre lo que pensaban».

John Lukacs, historiador estadounidense. “El futuro de la Historiaˮ. Madrid, Ministerio de Cultura, 2011.p. 10

13. «El historiador, al examinar su presente, suele plantearle preguntas concretas. Trata de explicar tal o cual característica de su situación que le importa especialmente, porque su comprensión permitirá orientar la vida en la realización de un propósito concreto. Entonces, al interés general por conocer se añade un interés particular que depende de la situación concreta del historiador».

Luis Villoro, filósofo y ensayista mexicano. “El sentido de la Historiaˮ (1980).

14. «El historiador se empeña en probar que su interpretación está de acuerdo con los documentos. La verdad de la proposición conduce a la conformidad del relato con los acontecimientos. O bien se trata de una relación general, y así interviene la causalidad, mas solo con el fin de confirmar la regularidad (la estadística basta para la covariaciones en el interior de una sociedad dada; las comparaciones metódicas se imponen para los encadenamientos frecuentes o necesarios, de generalidad mayor). En otros términos, la correspondencia con los hechos permanece indispensable para todo juicio científico, puesto que constituye el principio y la garantía de verdad».

Raymond Aron, filósofo, sociólogo y politólogo francés. (1905-1983).

15. «Los historiadores no deben confundir en efecto, como han hecho muchas veces hasta ahora, la idea de mundialización con la de uniformización. Hay dos etapas en la globalización: la primera consiste en la comunicación y en vincular a las regiones y civilizaciones que se desconocían; la segunda es un fenómeno de absorción, de fusión. Hasta hoy la humanidad solo ha conocido la primera de esas dos etapas. La periodización es, por tanto, un campo mayor de investigación y reflexión para los historiadores contemporáneos. Gracias a ella se entiende la forma en que se organiza y evoluciona la humanidad, en la duración y el tiempo».

Jacques Le Goff, historiador francés. ¿“Realmente es necesario cortar la historia en rebanadasˮ? (2016).

16. «Esos historiadores que saben hacer su trabajo nos hacen vivir como si estuviéramos allí, ya digo. Escriben con la obligación de decir la verdad y de hacerlo verosímilmente. Son los suyos libros que nos instruyen. Nos gusta leerlos con la satisfacción que procura una precisa y efectiva prosa, una escritura erudita con personajes creíbles y situaciones bien reales. Los historiadores han de abordar sus asuntos como si sus lectores no tuvieran interés alguno en el objeto relatado. Deben captarlos y retenerlos. Los historiadores han de presentar sus obras como si sus destinatarios carecieran de información previa. ¿Para qué? ¿Para tomarlos por ignorantes? No, por descontado, deben hacerlo así para no dar nada por supuesto y sabido. Es decir, han de explicarse. Hay que explicarse bien, incluso requetebién, con solvencia y contundencia. Debemos tener una gran capacidad de saber lo que es un archivo, debemos saber qué hay detrás de un legajo, de un expediente; qué hay detrás de la acción y la postura, de la representación, de la actuación y de la naturalidad real o impostada».

Justo Serna, catedrático español “El pasado no existeˮ (2016).

17. «Pero el historiador debe saber comunicar, transmitir, apasionarse con lo que dice y escribe. Nada nos puede resultar indiferente. La historia no se reduce a saber de experto. Ahora bien, los historiadores no quieren que su disciplina sea confundida con la ficción, con un género literario que inventa, que fabula. Lo que en un novelista es cualidad ˗ el genio y la fantasía˗, en un historiador es una grave licencia, una arbitrariedad y hasta deshonestidad».

Justo Serna, catedrático español “El pasado no existeˮ (2016)

Semario Internacional : Santo Domingo 1821 – 2021

Bicentenario de la Independencia Efímera.

La comisión para la conmemoración del bicentenario de la Independencia Efímera, la Academia Dominicana de la Historia y el Archivo General de la Nación, le invitan a participar en el Seminario Internacional Santo Domingo 1821 – 2021, en su modalidad virtual, los días 22 y 23 de noviembre, 2021, donde se desarrollaran ponencias y exposiciones sobre temas enmarcados en el proceso de la Independencia Efímera de 1821.

Todas las actividades serán transmitida por el canal de YouTube del Archivo General de la Nación en horario de 9:00 AM – 5:00 PM.

Para mas detalles de las actividades a realizar ver calendario:

Actividades 22 de noviembre, 2021.

Actividades 23 de noviembre, 2022.

Nota de prensa de la Asamblea Eleccionaria celebrada el pasado 13 de octubre de 2021

Ver Nota de Prensa completa.

La Academia Dominicana de la Historia eligió como miembros de número de esa institución a los investigadores Miguel Reyes Sánchez, Eduardo Tejera y Alejandro Paulino.

Durante una asamblea realizada el pasado 13 de octubre, la entidad también escogió como miembros correspondientes nacionales a los investigadores Miguel Estrella, Virginia Flores Sasso, Herbert Stern, Danilo Mueses y Ramiro Matos González.

Miguel Reyes Sánchez es abogado, escritor e investigador. Ha publicado unas veinte obras, entre ellas: «Travesías de un navegante» (1996); «Océanos de tinta y Papel: historia de la navegación y el desarrollo marítimo dominicano» (2011), Premio Nacional Feria del Libro Eduardo León Jimenes 2012; «Derrotero de la Isla de Santo Domingo» (2014); y «El saqueo de Francis Drake a Santo Domingo» (2020).

Eduardo Tejera como investigador histórico ha escrito las obras: «La Ayuda Cubana a la Lucha por la Independencia Norteamericana» (1972); «Causas de dos Américas: Modelo de Conquista y Colonización Hispano e Inglés en el Nuevo Mundo» (2005); «Cincuenta Años de Democracia y Desarrollo Económico Dominicano. 1961-2011. Logros y Fracasos» (2012); y «El Gobierno de Horacio Vásquez 1924-1930: Democracia y Desarrollo» (2014).

Alejandro Paulino ha realizado varios aportes a la historiografía dominicana como lo muestran sus obras: «Las ideas marxistas en la República Dominicana» (1985); «Diccionario Biográfico-Histórico Puertorriqueño» (1985); «Censos municipales del siglo XIX y otras estadísticas de población» (2008); «El Paladión: de la ocupación militar norteamericana a la dictadura de Trujillo» (2010); «Los intelectuales y la intervención militar norteamericana, 1916-1924» (2017); «La Comisión Nacionalista y la ocupación americana de 1916» (2017); y «La Dictadura de Trujillo: vigilancia, tortura y control político» (2020).

Miguel Estrella se ha destacado en la historia de la numismática dominicana y es autor de las obras: «Monedas Dominicanas» (1979); «El Papel Moneda Dominicano, 1782-1912» (2003); «El Papel Moneda Dominicano, 1947-2004» (2004); «Escudo Nacional de la República Dominicana» (2013); y «Diseño actualizado del Escudo Nacional de la República Dominicana» que sirvió de base para su descripción el Artículo 32 y siguientes de la Constitución Dominicana del 2010. Durante varios años dirigió el Museo Numismático y Filatélico del Banco Central.

Virginia Flores Sasso es investigadora, profesora universitaria y autora, con Esteban Prieto Vicioso, de la obra: «Un pueblo unido por la fe. Espacios de devoción». Además, de «El color en la Arquitectura Vernácula» con Esteban Prieto Vicioso, Letzai Ruiz Valero, Gabriela Fernández Flores y Tania Fermín. (2021).

Herbert Stern ha realizado investigaciones y varios aportes a la historia de la medicina dominicana como se destaca en sus libros: «Apuntes para la Historia de la Oftalmología Dominicana» (2013); «Biografías de los Dres. Heriberto Pieter y Mercedes Hereaux para el Diccionario de Afroamericanos Ilustres del Caribe»; «Apuntes y Documentos para la Historia de la Medicina Dominicana del siglo XX. Tomos I y II»; «Investigaciones sobre la ocupación y la administración de Haití y Santo Domingo»; «Historia de la Medicina Española en la República Dominicana»; «Trabajos presentados al doctor Heriberto Pieter», formato digital, y «Congresos médicos dominicanos 1911-1961».

Danilo Mueses tiene una dilatada carrera como investigador y autor de varias obras sobre la historia de la Filatelia Dominicana como son: «Manual de Filatelia. Un manual para principiantes»; «De Falsificaciones y Falsificadores. Historia de la Falsificación de Sellos»; «Emisiones Postales Dominicanas. 1865-1965»; «El correo Español en Santo Domingo»; «La Emisión de 1880 y sus Derivaciones»; Tarifas Postales Dominicanas. 1851-2009»; «Historia de la Filatelia en República Dominicana»; «El Correo Español en Santo Domingo»; «El Correo Yankee en Santo Domingo», y «El Correo Inglés en Santo Domingo».

Ramiro Matos González, además de ser un militar de carrera ya retirado con el rango de Mayor General del Ejército Nacional, es un prolífico autor de obras sobre la historia militar de República Dominicana. Entre ellas se destacan: «Cátedra sobre la historia militar antigua»; «El Guerrillero y el General», con Hamlet Hermann; «Vivencias. Viaje a España 1954»; «Efemérides Militares de la Independencia», con José Miguel Soto Jiménez; «Azua en la Historia». Volumen I; «Azua Documental»; «Historia del Escudo Nacional Dominicano y Escudos de las Provincia»; «Misión Naval a España, 1954. Almirante Lajara Burgos. Vicisitudes y Consejo de Guerra», con Homero Luis Lajara Solá, y «Cronología Militar de la Restauración» (2021).

Santo Domingo, R.D.
19 de octubre de 2021.

Puesta en circulación de la Obra: La migración china en la República Dominicana, 1862-1961

La Academia Dominicana de la Historia invita a la puesta en circulación de la obra La migración china en República Dominicana 1862-1961, de José Chez Checo.

Con la participación de MuKien A. Sang Ben y Manuel A. García Arévalo, miembros de número de la Academia, y Rodrigo Pinto, director de la Red Tusanaje con sede en Perú.

Miércoles 15 de septiembre, a partir de las 6:00 p.m, transmitido por la plataforma Zoom.

Enlace: https://us06web.zoom.us/j/84915460573, con el ID 849 1546 0573.

Aviso sobre becas de maestría para cursar estudios de “Historia de América. Mundos indígenas”.

La Academia Dominicana de la Historia y el Departamento de Historia de América de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla, España) se complacen en anunciar el inicio del quinto ciclo de becas de maestría para cursar estudios de:  “Historia de América. Mundos indígenas”.

                                                                  Requisitos:

  • Curriculum vitae,
  • Poseer título de grado en áreas relacionadas con las Ciencias Sociales,
  • Tanto el título como el récord de notas universitarias deben estar legalizadas por el MESCYT,
  • Tener un proyecto de investigación histórico en curso, a ser desarrollado a lo largo de un año y presentado como tesis del grado de maestría, y
  • Disponer de tiempo en horas matutinas y vespertinas para asistir a las clases sincrónicas y visitar archivos y bibliotecas.

Luego de recibir las solicitudes por parte de los interesados, el Comité de Becas de la Academia Dominicana de la Historia evaluará y seleccionará a los candidatos idóneos para una entrevista.

Plazo de entrega de los documentos: 30 de agosto de 2021.

Para mayor información, llamar a la Academia Dominicana de la Historia, teléfonos 809-689-7907 y 809-221-3503

Mensaje oficial de la Academia Dominicana de la Historia en el 158.° Aniversario de la Restauración de la República.

La reincorporación del territorio que constituía la República Dominicana a España en 1861, al amparo de una falsa espontaneidad popular proclamada por el general Pedro Santana, conllevó a que una ciudadanía hastiada por el sometimiento a múltiples arbitrariedades se levantara en armas dos años después para recuperar la soberanía negociada de forma inconsulta. Desde Capotillo hasta a Higüey y desde Puerto Plata hasta San Juan de la Maguana, uno de los ejércitos imperiales del siglo XIX conoció de la decisión indoblegable de los dominicanos que lo redujo a la insignificancia, volviendo el país a constituirse en la “república libre, soberana e independiente de toda dominación extranjeraˮ como lo postulara Juan Pablo Duarte en el juramento trinitario.

Desde la Guerra de la Restauración los dominicanos hemos asistido a cambios en el estado de cosas para defender, como los restauradores, “nuestros sacrosantos derechos”. Traicionados y engañados como ellos con promesas incumplidas y ofertas desmentidas, el descontento de las masas ha inspirado a otros a hacer valer la independencia y la libertad conquistadas en 1844.

En estos tiempos de cambios es válido evocar aquella gesta y a sus héroes, recuperados para la memoria histórica y la identidad patriótica en Fiesta Nacional y epónimos de municipios, avenidas, calles y parques, para mostrar al pueblo que, en cada ocasión en que se pretenda oprimir sus conquistas, aunque ello sea obra de un solo hombre, podrá volver sobre la senda del 16 de agosto de 1863 y eslabonar al hecho más trascendente que siguió a la proclamación de la independencia de Haití  nuevas páginas de coraje y dignidad.

En este mes de agosto del año 2021, en el que la Academia Dominicana de la Historia festeja el 90.° aniversario de su instalación, se exhorta a celebrar este nuevo aniversario de la Restauración de la República como proclama el preámbulo de nuestra Constitución: guiados por el ideario de sus próceres e inspirados en el ejemplo de lucha y sacrificio de sus héroes. ¡Qué viva la República Dominicana!

Santo Domingo, República Dominicana

Agosto 2021

Actividades 90.⁰ aniversario de la Academia Dominicana de la Historia. 1931 – 2021.

La Academia Dominicana de la Historia invita a su participación en las actividades a realizar con motivo del mes del 90.⁰ aniversario de la Academia Dominicana de la Historia.

Todas las actividades serán virtuales utilizando la plataforma: ZOOM.

Manav – Actividades por semana

Actividades por semana:

  • Actividad viernes 6 de agosto: Conferencia – El proyecto de anexión de Báez de 1871, que con motivo de su 150º aniversario dictada por Diómedes Núñez Polanco. Hora: 6:00 de la tarde. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/96243399668. ID: 962 4339 9668. Más detalles
  • Actividad Lunes 9 de agosto:Puesta en circulación de la obra LA EXPLICACIÓN HISTÓRICA de Frank Moya Pons. Hora: 6:00 de la tarde. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/99922410524. ID: 999 2241 0524. Más detalles
  • Actividad Martes 10 de agosto:Panel sobre la obra de Bernardo Vega : La cuestión racial y el proyecto dominicano de anexión a los Estados Unidos. Hora: 6:00 de la tarde. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/93263816423. ID: 932 6381 6423. Más detalles
  • Actividad Miércoles 11 de agosto: Sesión Solemne con motivo del 158.º aniversario de la Guerra Restauradora. Hora: 6:00 de la tarde. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/94266798990. ID: 942 6679 8990. Más detalles
  • Actividad Jueves 12 de agosto: Conferencia Genealogía de José Núñez de Cáceres, por Joan Ferrer Rodríguez. Hora: 6:00 de la tarde. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/94400867042. ID: 944 0086 7042. Más detalles
  • Actividad Viernes 13 de agosto: Disertación sobre el tema República Dominicana vista por Samuel Hazard, dictada por Miguel de Mena. Hora: 6:00 de la tarde. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/96253233425. ID: 962 5323 3425. Más detalles
    • Actividad Martes 17 de agosto:Disertación sobre el tema La Guerra Restauradora y Manuel Rodríguez Objío, por Luis Álvarez. Hora: 6:00 de la tarde. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/98997351664. ID: 989 9735 1664. Más detalles

    • Actividad Miércoles 18 de agosto: Conferencia La abolición de la esclavitud en Santo Domingo, por Quisqueya Lora . Hora: 6:00 de la tarde. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/92025084761. ID: 920 2508 4761. Más detalles

    • Actividad Jueves 19 de agosto: Panel sobre el tema Aportes de los historiadores españoles a la historiografía dominicana, con los expositores: Esteban Mira Caballos, Juan José Ponce, Magdalena Guerrero Cano y Antonio Jesús Pinto Tortosa, historiadores españoles. Hora: 6:00 de la tarde. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/93021402463. ID: 930 2140 2463. Más detalles

    • Actividad Viernes 20 de agosto:Panel sobre el tema Elogio de La Española en el siglo XVI de Frank Moya Pons, con motivo del 50.º aniversario de su primera edición.. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/93124988301. ID: 931 2498 8301. Más detalles

    • Actividad Lunes 23 de agosto:Coloquio sobre el temaLa Guerra Restauradora: una epopeya popular, con la participación de: Alejandro Paulino, Rafael Jarvis y Reina Rosario, miembros correspondientes nacionales de la Academia. Hora: 6:00 de la tarde. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/99374959477. ID: 993 7495 9477. Más detalles

    • Actividad Martes 24 de agosto:Panel sobre el tema El Concordato de 1954 entre el Estado Vaticano y el Gobierno Dominicano con la participación de Wenceslao Vega y Miguel Guerrero, miembros de número de la Academia, y Reynaldo Espinal, colaborador de la misma. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/92184299810. ID: 921 8429 9810. Más detalles

    • Actividad Jueves 26 de agosto:Exposición sobre el tema Los proyectos de la Comisión de Historia del Instituto Panamericano de Geografía e Historia (IPGH) a cargo de Filiberto Cruz. Hora: 6:00 de la tarde. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/95755322649. ID: 957 5532 2649. Más detalles

    • Actividad Viernes 27 de agosto: Encuentro virtual de las Academias Iberoamericanas de Historia, coordinación: Miguel Reyes Sánchez. Hora: 6:00 de la tarde. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/96562902714. ID: 965 6290 2714. Más detalles

    • Actividad Lunes 30 de agosto:Puesta en circulación de la obra La Reconquista de Santo Domingo y la solidaridad de Puerto Rico, 1808-1809, del historiador puertorriqueño Francisco Moscoso. Hora: 6:00 de la tarde. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/95356970263. ID: 953 5697 0263. Más detalles

    • Actividad Martes 31 de agosto:Panel sobre la obra editada por esta institución Cuentas de las Cajas Reales de Santo Domingo. Tomadas al Tesorero Miguel de Pasamonte por el Lic. Alonso López de Cerrato. Tomo I:1520-1525 y Tomo II:1525-1534, de Genaro Rodríguez Morel. Plataforma ZOOM. Enlace: https://zoom.us/j/91234683632. ID: 912 3468 3632. Más detalles

    Mensaje de la Academia Dominicana de la Historia con motivo del 177 aniversario de la Independencia Nacional.

    En el marco del 177 aniversario de aquel glorioso 27 de febrero de 1844, los dominicanos podemos proclamar con orgullo que contamos con una patria robusta, firme y con inmensas posibilidades de superar las dificultades que puedan interponerse en la ruta que conduce a nuestro pleno desarrollo como nación, precisamente en estos momentos en que se padece la pandemia de la COVID-19.

         Es necesario que cada dominicano pueda afirmar que cuenta con un país que mira su pasado con orgullo, vive su presente con alegría y ve el futuro con esperanza.

         Sin embargo, el camino recorrido hasta hoy ha sido tortuoso y teñido con la sangre noble de miles de dominicanos que, a través de un prolongado y tesonero esfuerzo, convirtieron esta tierra en una Patria que los dominicanos de hoy debemos engrandecer con espíritu agradecido enalteciendo su recuerdo.  

         Veamos los ejemplos.  

         Aunque en diciembre de 1821 José Núñez de Cáceres inició la ruta que conduciría a los dominicanos al logro posterior de la emancipación, la ocupación haitiana ocurrida semanas después y que se prolongaría por 22 años ininterrumpidos, afianzó la conciencia popular que ratificó el hecho nacional. En efecto, las medidas políticas dispuestas por Jean-Pierre Boyer, crearon las condiciones para que cuajaran las legítimas aspiraciones de nuestros habitantes por conformar una nación libre, soberana e independiente.

         Por esa razón, los acontecimientos que condujeron a los hechos ocurridos el 27 de febrero de 1844 constituyen sucesos de perpetua memoria, complejos y significativos, sin los cuales hubiera sido imposible el inicio del proceso que condujo a nuestra independencia y al nacimiento de nuestra patria.

         Los dominicanos de ayer apoyaron las medidas progresistas de los ocupantes haitianos cuando liquidaron la institución de la esclavitud y distribuyeron tierras entre los campesinos, porque las consideraron medidas justicieras. Sin embargo, las arbitrariedades practicadas contra nuestros pacíficos ciudadanos, unidas a la imposición del Código Rural y a su autoritaria aplicación, perturbó no solo el sistema de producción predominante entonces, sino que estableció una normativa jurídica y tributaria que provocaba que el trabajo de nuestros laboriosos hombres, en lugar de acrecentar sus bienes, sus propiedades y nuestra economía, contribuía a incrementar el tesoro de los haitianos.

         En efecto, sobre las espaldas de nuestros habitantes recaía el pago de una buena parte de la deuda que Haití había contraído con Francia a cambio del reconocimiento de su independencia, compromiso que los dominicanos no consideraban suyo y que provocó una indignación nacional que mantuvo encendida la llama independentista.

         Esas disposiciones, unidas a las lamentables condiciones económicas, políticas, sociales y culturales en las que se encontraban los habitantes de Santo Domingo, se convirtieron en el detonante que estimuló que en el decenio de 1830-1840 surgieran distintos movimientos separatistas, tanto de carácter liberal como conservador, que se convirtieron en la tea que necesitaba el país para encender el latente patriotismo de nuestro pueblo.

         La misión de liderar, organizar y combinar esfuerzos por la gesta de independencia dominicana fue asumida por Juan Pablo Duarte, joven talentoso que había conocido las ideas libertarias en Europa y que, a su regreso en 1831, se dedicó a transmitir a sus conciudadanos, el programa, los ideales, los sentimientos libertarios y sus aspiraciones de liberarse del yugo extranjero.

         Esa tarea ciclópea se materializó a través de las actividades organizadas desde la sociedad secreta Trinitaria, fundada en 1838, así como de otras agrupaciones como La Dramática y La Filantrópica, las cuales crearon las condiciones políticas que condujeron a la acción de los dominicanos contra la dictadura de Boyer.

         Debemos destacar que el conjunto de ideas concebidas por Duarte formaba parte de una clara estrategia. Esa fue la razón por la cual el patricio recurrió a una alianza con los reformistas haitianos y con los conservadores locales, mientras junto a los trinitarios continuaba el proceso de concientización en busca de que las ideas libertarias se transformaran en la identidad nacional que requería nuestra población para luchar con denuedo contra los ocupantes de nuestro territorio.

         Los esfuerzos de Duarte y demás trinitarios arrojaron los frutos que condujeron a la fundación de la República Dominicana y a la creación de conciencia entre nuestros habitantes de la necesidad de liberarnos de los vejámenes y atropellos que padecíamos, tal como fue expuesto en la “Manifestación del 16 de enero de 1844”, considerada por Emilio Rodríguez Demorizi como nuestra Acta de Independencia.

         Muchas han sido las dificultades que en el devenir del tiempo ha tenido que enfrentar nuestro país para mantener y afianzar la independencia que nos legaron los Padres de la Patria. Entre ellas podemos describir, las apetencias imperiales de grandes potencias, las cuales, combinadas con la incredulidad de algunos líderes nacionales sobre nuestra capacidad para mantenernos como una nación libre, soberana e independiente, amenazaron seriamente con negar el legado de nuestros patricios; como también lo hicieron los regímenes dictatoriales que suprimieron las libertades y la democracia. Sin embargo, a pesar de todos esos complicados trances, hasta ahora la decisión imperecedera de la parte más consciente de nuestro pueblo ha logrado superar esos obstáculos.

         Los retos aún no han terminado, pues los dominicanos no debemos conformarnos solo con tener un Estado soberano, sino que todavía está pendiente la tarea de que el país cuente con sólidas instituciones democráticas donde el imperio de las leyes se respete para que todos los ciudadanos se rijan por un comportamiento que nos permita actuar con transparencia y patriotismo, aspiración cimera del patricio Juan Pablo Duarte.

         Los combates librados por nuestros bravos soldados por la consolidación de la independencia nacional se convirtieron en prácticas cotidianas en nuestro desarrollo como sociedad. Esas batallas por la soberanía y la democracia se han constituido en una sólida base para fomentar una sana y pacífica convivencia y para evitar la decadencia y el caos.

         Hoy más que nunca, el ideal duartiano debe ser preservado y practicado, ya que es algo que no le corresponde a ningún dominicano en particular, sino una creación que se debe a todas las personas que sacrificaron sus vidas por nuestro país y por los que hoy luchan por el sostenimiento de nuestras instituciones fundamentales.

         Desde la Academia Dominicana de la Historia, en el marco del año del 90 aniversario de su fundación, hacemos votos porque a través del conocimiento de nuestra historia nacional aprendamos de los aciertos y errores del pasado, y que trabajemos para hacer los correctivos necesarios que encaucen el país por grandes derroteros.

         Esa será la mejor forma de rendir tributo, admiración y agradecimiento a los ilustres Padres de la Patria y, con ellos, a todos los patriotas, hombres y mujeres que contribuyeron a la fundación de la República Dominicana y a preservar la soberanía política y la identidad nacional de nuestro pueblo.

    Santo Domingo, República Dominicana. 27 de febrero de 2021.

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